OSKAR LÓPEZ

De padre y madre sastres, aprendo el oficio en el taller familiar, pasando a continuación a trabajar como sastre en una firma de lujo con tan sólo 24 años. En ella realizaba todo tipo de composturas además de encargarme de la sección de medida industrial que confeccionaba trajes de alta gama.


- Aquí junto a mi padre de quien aprendí el oficio de sastre -

En mi cabeza siempre estuvo el independizarme hasta que logré mi objetivo en 2001 (11 de septiembre). Siempre pensé que el lujo verdadero se encontraba en la sastrería artesanal, oficio que se reducirá a la mínima expresión en muy poco tiempo y el cuál siempre perdurará para el cliente con una sensibilidad diferente y distinguida.